martes, 23 de septiembre de 2008

El cigarro de los fantasmas

En mis tardes de melancolía, cojo un cigarro para revivir muchos momentos.
Todos se hacen eternos cuando me encierro en mi soledad
Mi alma viaja en el tiempo y trae consigo recuerdos de mi infancia
Sentimientos confusos logran desprender más de una lágrima / aunque las resista
Extraño esa vieja cama, donde mis recuerdos eran mis compañeros
Esos pasillos que conducían hacia mi habitación están cubiertos por pensamientos dispersos.
Sus paredes se encuentran impregnadas de letras pertenecientes a más de una historia.
La puerta está cerrada, pero dentro de ella deambulan los fantasmas cálidos que me cuidaban mientras dormía.
Uno, tras otro camina/Me buscan pero ya no estoy
Mi viejo gato aún raspa mi puerta esperando mi retorno
Menea su cola y levanta su mirada esperando que alguien salga a su encuentro.
Su ternura se aflige con mi ausencia. No me encuentra y se va
… Mis archivos se perdieron en el tiempo. La nostalgia está presente a veces.
Mi vida es incertidumbre, los días se alistan para recibir el sol de la felicidad eterna y las sonrisas de los ángeles que pronto me visitarán.

1 comentario:

sin faz dijo...

los buenos recuerdos siempre hay que guardarlos...sería bueno que des el tiempo a tu nueva vida...;)...con mas punche!